es un viaje tierra adentro. un periplo subterráneo motivado por el encuentro con un tesoro abisal. una práctica de hundimiento en la naturaleza y en la propia conciencia. benjamín cano se interna en el bosque, araña el campo, corta la nieve y atraviesa la piel de un tronco hasta llegar a la oscura belleza que la superficie mantiene sepultada. mediante un diálogo entre fotografía y dibujo el autor nos asoma a una realidad microscópica donde una mancha de color constituye un universo completo: representaciones orográficas del deseo.
Benjamín Cano (Madrid, 1963) artista polifacético y arquitecto de una sólida trayectoria profesional. Más de una veintena de “Primeros Premios” en concursos nacionales de arquitectura, participaciones en Bienales de arquitectura española y...