Todos los niños necesitan una casa, un lugar seguro donde poder ser felices, comer con su familia, jugar con sus juguetes, y por la noche acostarse y dormir sin miedo. Pero muchos niños de todo el mundo han tenido que abandonar sus casas porque ya no son seguras. Debido a las guerras y los conflictos armados, ellos y sus familias se han convertido en refugiados.