Unos 1.500 EUR es el precio por el que Muthana Muhsen vendió a sus hijas, Zana, de quince años, y Nadia, de catorce. Después de unas fantásticas vacaciones, las niñas fueron obligadas a casarse, fueron humilladas y se convirtieron en prisioneras en un pueblo perdido del Yemen. Zana ha logrado huir del infierno pero su hermana todavía sigue allí...
Zana Muhsen, de padre yemenita y madre británica, vivió en Inglaterra hasta que fue vendida. Presentado por Betty Mahmoody, autora de No sin mi hija, este escalofriante documento ha alcanzado una extraordinaria resonancia.