Este trabajo marca un rumbo a seguir, una tarea indispensable para el derecho procesal penal, en particular el nuevo derecho procesal penal latinoamericano de base acusatoria: la clarificación (precisión conceptual, ordenamiento, clasificación, expansión) de un conjunto de criterios objetivos que regulen el proceso de valoración de la prueba. Una clarificación que deberá ir acotando los márgenes de discrecionalidad del proceso subjetivo de toma de decisión, sin tener la pretensión de ahogarlo, que fue, precisamente, la crítica al sistema de pruebas tasadas legalmente.