No hay nada que a Lucy Dallas le guste más que los veranos en Mendocino. Subirse a los árboles, contemplar los atardeceres desde los acantilados y preparar obras de teatro con sus hermanos.Allí, el tiempo es elástico y el mañana no existe. Allí, la realidad es perfecta. Hasta que un día las cosas cambian. La pérdida azota a la familia y la ausencia lo detiene todo y cubre el paisaje de un color distinto.Entonces, llega Noah y la vida comienza a girar de nuevo. Noah, el único capaz de traspasar las barreras de los Dallas, poner su mundo al revés y hacerse un hueco en sus corazones.Especialmente, en el de Lucy.
Reside actualmente en su ciudad natal tras haber vivido en Salamanca, donde se licenció en Psicología. Durante un tiempo buscó su camino mientras escribía en sus ratos libres. Al final decidió atreverse a compartir sus obras, lo que rápidam...