Resumen | «Tocarlo, por cierto, -pero a quién, qué? -Tocar a alguien, tocar algo? ¿O incluso tratar el tocar, la cuestión del tocar?» A quién, primero, singularmente: he querido esbozar un primer movimiento para saludar a alguien, para saludarlo a él, a Jean-Luc Nancy. A alguien que piensa y escribe hoy como ninguno. Y para saludarlo así, sin faltar a las reglas del tacto tocarlo sin tocarlo, he aventurado el gesto siempre elíptico del saludo».«Qué, también: he querido esbozar un primer movimiento para saludar lo que Nancy piensa y escribe hoy, desde hace treinta años.>> |