El cínico abogado Sebastián Bernal amanece convertido en otro hombre. Tal como suena. Su vida ha sido una realista suma de lugares comunes y pecados capitales que lo han alejado de su esposa y de sus hijos, y lo han distanciado, irremediablemente, de su padre, todo un magistrado de la corte. Y ahora, desde el primer párrafo de Tic, se encuentra irremediablemente atrapado en una fábula a la espera de una moraleja: está encerrado en el cuerpo del pediatra de sus hijos, el generoso Gabriel Castillo, que le ha dedicado todas sus fuerzas a vivir de puertas para adentro. Tiene que ser una pesadilla, piensa Bernal, tiene que haber una salida. Es, por supuesto, la que menos espera.
Estudió literatura en la Universidad Javeriana. Su tesis de grado Todos los hombres del rey: documental sobre el relato de Paul Auster fue elegida como una de las mejores del país en el año 1998. Entre 1999 y 2000 hizo un Master en cine en...