La piel es prueba de presencia en el mundo. A través de ella se nos reconoce, se nos nombra, se nos identifica. Envuelve y encarna a la persona, asemejándola a otras o diferenciándola. Su textura, su tez, sus cicatrices, sus rasgos particulares (lunares, arrugas, etc.) dibujan un paisaje único. La huella en la piel es un signo de identidad, más aún cuando llega por elección.
David Le Breton (1953) es sociólogo y antropólogo, profesor en la Universidad de Estrasburgo y autor de, entre otros libros, Antropología del cuerpo y modernidad, Antropología del dolor o El silencio. Ha publicado también numerosos artículo...