La poesía de Luis Ospina Bozzi –original, traslúcida, inteligente– nos transporta a un mundo donde conviven paradójicamente eventos del pasado y el presente, voces del oriente y occidente. El espacio real del Valle de Tenjo y Tabio, con sus cerros tutelares Majuy y Juaica y toda la sabana de Bogotá, se convierten en símbolos de la vida e historias de la nación colombiana.