Resumen | En una conocida serie de reflexiones de El malestar en la cultura, Freud dejó muy en claro lo que pensaba sobre el mandamiento bíblico primero de amar al prójimo como a sí mismo. «Adoptemos frente a él una actitud ingenua», propone Freud, «como si lo escuchásemos por primera vez. En tal caso, no podremos sofocar un sentimiento de asombro y extrañeza». En este libro, tres de los más importantes intelectuales especializados en psicoanálisis y teoría crítica colaboran para mostrar que la cuestión del amor al prójimo plantea preguntas fundamentales a los fines de la indagación ética, y sugieren una nueva configuración teológica de la teoría política. |