La democracia es un ideal que se realiza confusamente. Por eso su historia está atravesada por una sensación de traición, de desencanto. Lo político se aprehende en la contradicción, el desvío y la decepción, pero también en el nivel "bastardo" de la política. Hay un lazo indisoluble entre lo político y la política. Quizá ése sea el origen de la decepción ante la democracia, plantea el autor de este ensayo.
Pierre Rosanvallon es catedrático de Historia Moderna y Contemporánea de la Política en el Collège de France. Sus investigaciones se centran principalmente en la historia de la democracia, el papel del Estado y la justicia social en las soc...