¿Qué determina que un país sea rico o pobre? ¿Cómo se explica que, en condiciones similares, en algunos países haya hambrunas y en otros no? ¿Qué papel juega la política en estas cuestiones?Que algunas naciones sean más prósperas que otras, ¿se debe a cuestiones culturales?, ¿a los efectos de la climatología?, ¿a su ubicación geográfica? No, en absoluto.Ninguna cuestión relativa a la prosperidad de un país está relacionada con estos factores, sino proviene de otro mucho más tangible: la política económica que dictaminan sus dirigentes.Son los líderes de cada país, afirman los reconocidos profesores Daron Acemoglu y James A. Robinson en este libro, quienes determinan con sus políticas la prosperidad de su territorio, y así ha ocurrido en todos los períodos de la historia, como demuestran en este apasionante estudio.
Daron Acemoglues catedrático de Economía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. En 2005 recibió la Medalla John Bates Clark, que se otorga a economistas menores de cuarenta años que han hecho contribuciones significativas al pensamie...