Los estudios de caso realizados por las académicas y los académicos que aportan a este título -estudiados en los años noventa y referidos a acontecimientos de la misma década- están marcados por la noción de cambio. En ellos se desenvuelve la tensión entre prácticas sociales tradicionales y modernas, entre el imaginario ancestral sobre el ser y el deber ser hombre o mujer. También evidencian la multidireccionalidad de los cambios de las nociones de género y la aceptación creciente que ésta atraviesa todas las prácticas culturales y económicas. Estas transformaciones inciden de manera notable sobre la familia, el trabajo, el vecindario y demás organizaciones sociales.