Resumen | Este libro aborda el problema de la representación del poder monárquico en un momento crucial de metamorfosis. Parte de la hipótesis de que las imágenes suponen un instrumento privilegiado para analizar ese proceso porque, consideradas en sí mismas, construyen una realidad sobre él. Su comprensión y valoración, histórica y estética, es inseparable de esa trasformación, diferenciada del lenguaje. Por lo tanto, no son utilizadas sólo como fuentes visuales para el conocimiento de un argumento externo, al que sin duda sirven, sino que ellas mismas lo conforman y difunden, de acuerdo con sus específicas posibilidades |