El Holocausto no fue un acontecimiento singular, ni una manifestación terrible pero puntual de un "barbarismo" persistente, fue une fenómeno estrechamente relacionado con las características de la modernidad. El Holocausto se gestó y se puso en práctica en nuestra sociedad moderna y racional, en una fase avanzada de nuestra civilización y en un momento culminante de nuestra cultura; es por tanto, un problema de esa sociedad, de esa civilización y de esa cultura.
Zygmunt Bauman (Polonia, 1925 – Reino Unido, 2017) fue uno de los pensadores más influyentes del siglo XX y una figura clave en la sociología contemporánea. Profesor emérito de la Universidad de Leeds, dedicó su obra a analizar los efectos...