Resumen | "En este libro Felipe García Quintero ha vuelto, una vez más, al problema del lenguaje, la escritura, la poesía. El título, de una eficaz serenidad expresiva, anticipa ya lo que el libro encierra, pues el gesto que describen esas tres palabras apunta a todo lo que hay en su poesía de contemplativo, pero también de pulso con el vacío, de intuición de fracaso, de empecinamiento -o tal vez de destino o condena-. De lo que no da cuenta, en cambio, es de la conducta angustiosa que palpita detrás de su lenguaje, que tenso, ajustado, contenido en su rebeldía por la mano rigurosa del escriba, nos hace creer que la justeza de su palabra es la misma de la filosofía". Piedad Bonnet |