Resumen | Todas las traducciones no son más que un imperfecto reflejo del original que traducen. Ante esta realidad es imposible hacer ninguna objeción. A pesar de ello, he afrontado esta empresa con el propósito de poner al alcance del lector una versión lo más fiel posible, seria y meditada, de las cartas latinas de Luisa Sigea. Una mujer excepcional que desnuda su espíritu en un epistolario breve, como lo fue su vida, pero lleno de la intensidad que sólo consiguen las cosas fugaces e irrepetibles. En este trabajo me ha guiado fundamentalmente el respeto y el cariño por la figura de Luisa Sigea y el deseo de que el lector se apasione por su persona. Si con ello consigo despertar la curiosidad suficiente para que los lectores que se asomen a estas páginas vayan a la fuente original aquí traducida, para poder disfrutar de la riqueza del léxico, de la cadencia de las palabras, para aspirar a través de la sintaxis el espíritu de nuestra autora, habré conseguido mi principal objetivo. Si no saben ustedes latín, sólo deseo hacerles sentir la necesidad de aprender esa hermosa lengua, para poder disfrutar sin intermediarios de la cultura que ha conformado el pensamiento y la cultura occidental. Sólo si consigo esto, estaré totalmente satisfecha de mi trabajo. María R. Prieto Corbalán |