Esta extraordinaria novela, gestada entre 1900 y 1902, evoca una vida tan rica en turbulencias que deja -el destino de toda mujer burguesa en manos del -tedio mortífero--, como dijera la crítica alemana. Narra la lucha implacable por la autodeterminación de la joven noble Ellen Olestjerne, para quien la libertad es el primer principio de vida: en el amor, en el sexo, en el trabajo, en la maternidad. Ni los internados, ni la disciplina familiar, ni los numerosos amantes han de coartar, según ella misma, esa libertad fundamental. Familia y bohemia: una vida y una época tan seductoras como complejas.
Franziska, condesa de Reventlow, nació en Husum, en el norte de Alemania, en 1871, hija de aristócratas prusianos. Muy rebelde desde su infancia y juventud, como cuenta en esta novela, pronto se distanció de su familia, parte de la cual se...