Resumen | La idea alrededor de la cual gira la obra, y la que pretende sostener es considerar la educación como un derecho social fundamental que, en su universalidad, abarque y alcance la situación de los privados de libertad. Si la educación es una obligación del Estado y un derecho de las personas, no puede ser un beneficio penitenciario, no puede ser un lejano compromiso moral, no puede ser una herramienta de resocialización; es, sencillamente, eso: un derecho. Esta concepción es un punto de partida que abre numerosas discusiones que pueden ser rastreadas en el debate que esta obra pretende renovar. |