Resumen | Nací en 1978 en Vilada, un pueblo muy pequeño al norte de la provincia de Barcelona, cerca de los Pirineos, de donde eran mis abuelos paternos. Mis abuelos maternos, en cambio, eran gallegos y, de pequeña, pasaba parte del verano en su aldea, de la que tengo muy buenos recuerdos, sobre todo por el contacto con animales y la vida alrededor de la naturaleza.
Estudié biología en Barcelona y, al licenciarme, me trasladé a Almería donde trabajé en distintas actividades relacionadas con mi profesión, por ejemplo en un Centro de Recuperación de Fauna Marina, en Clínicas veterinarias y en la Reserva Zoológica del Desierto de Tabernas, donde aprendí mucho sobre educación ambiental coordinando el Departamento de Educación.
En 2012, decidí, junto a mi pareja, trasladarme a Galicia y dedicarme a la ilustración y a la escritura, porque era una vocación que siempre había llevado dentro de mí. Desde entonces, vivo en una aldea de Paradela, en la provincia de Lugo, donde restauramos una casa antigua con huerto y me dedico profesionalmente a escribir e ilustrar libros infantiles y juveniles.
Escogimos vivir en la Galicia rural por los buenos recuerdos que yo conservaba de la infancia y porque esta comunidad se adapta perfectamente a nuestro estilo de vida, que siempre ha priorizado el contacto con la naturaleza, la tranquilidad y la calidad humana. Además, me proporciona con creces la inspiración necesaria para mi trabajo.
Tanto en mis escritos como en mis dibujos, ya sean ilustraciones o murales, trato de transmitir y dar vida a emociones que para mí son inspiradoras, tal y como otros autores hicieron en sus obras, dejando huella en mí y acompañándome para siempre con el recuerdo de sus personajes.
Quiero que mis historias sean divertidas pero también emocionantes, que desconecten al lector de la realidad por un rato pero que también le sirvan de apoyo en su día a día. Mis ilustraciones pretenden ser tiernas y algo naïf aunque siempre mantengo el rigor científico y procuro documentarme lo mejor que puedo para que también sean educativas.
Pienso que lo más importante para que un autor logre trasmitir su obra es que se emocione de verdad al hacerla. Y a mí, este mundo creativo, tanto literario como plástico, me apasiona. |