aunque, posiblemente, el libro no ayudará al lector a conseguir ese aumento de sueldo que seguro tanto merece, le hará disfrutar de una pesadilla no tan distinta al «vuelva usted mañana» que anticipó larra en el siglo xix.
Angélica Liddell nace en Figueres en 1966. Desde niña visita a sus abuelos en Santibáñez el Bajo (Cáceres), "todo lo aprendí viéndoles arar, pisar la uva, meter las manos en el fuego sin quemarse, en cuanto hacían, había una relación direct...