Resumen | como a todos los perros a harold le encanta la comida pero harold es diferente porque no para de imaginarse comida en los lugares más extraños: edificios, coches, buzones de correo, incluso en las bocas de incendios. cuando harold se pierde en la gran ciudad le entra un hambre tan terrible que comienza a ver cosas: una madalena gigante, un pavo en un buzón de correos, tostadas sobresaliendo los edificios,? menos mal que al final el hambre de harold le conduce a lugares conocidos y encuentra el camino a casa y a su?. desayuno kevin waldron creció en dublín, estudió en londres y ahora vive en nueva york con su mujer arquitecto. comparte estudio con oliver jeffer, jon burgerman y otros expatriados británicos. ha publicado 3 libros hasta la fecha. |