Resumen | Millie hizo de su afición por los insectos su profesión y es conservadora en el Museo de Ciencias Naturales. Su objetivo es convertirse en la nueva directora del departamento y si algo tiene claro es que no puede distraerse con los ojos azul marino del ceñudo -pero atractivo- astrónomo que trabaja con ella. Finn no pretende ser un cascarrabias. Solo hace lo posible por cumplir con su trabajo mientras intenta superar la pérdida de su hermana y cuidar de sus sobrinas. No tiene tiempo para naderías y, desde luego, lo que menos le conviene es dejarse cautivar por la fulgurante sonrisa de Millie. |