¿Dónde está Peter Sloterdijk? ¿Qué habilidad, qué tipo de don especial posee este agente doble para apostar su vigilancia en medio de las fuerzas magnéticas más vibrantes de nuestro presente? ¿Acaso es sólo un problema de transgresión de géneros, de mera diletancia? Demasiado insolente y mediático para los resentimientos académicos, pero a la vez demasiado heideggeriano y orientalista para engrosar las filas de la teoría crítica más melancólica