Cuando el joven nacionalista serbio Gavrilo Princip asesinó al archiduque Francisco Fernando de Austria el 29 de junio de 1914, nadie podría haber anticipado las consecuencias que el magnicidio desató: una de las guerras más descomunales y encarnizadas en la historia del mundo. Con el afán de documentar los horrores de la guerra en el frente de batalla, de humanizar un conflictos cuyas cifras de muerte y devastación son tan grandes que exceden la capacidad de asimilación humana, Tardi se dio a la tarea de rescatar las historias individuales de soldados primordialmente franceses para representar cuán hondo se puede sumergir un hombre en el pozo del horror en un conflicto armado.