-Puede un filósofo alemán, prototipo del antihéroe, convertirse al morir en el protagonista de una novela? Esta es la pregunta a la que, no sin cierto Horror vacui, por la rareza de los precedentes, da respuesta este texto, que recrea el suicidio del escritor alemán en Port-Bou el 26 de septiembre de 1940. Tras cosechar en España y Latinoamérica numerosos elogios, aparte de ser una requisitoria contra el fascismo y un homenaje muy benjaminiano, esta novela puede leerse hoy como una invitación a repensar el concepto histórico de frontera.