Este libro es un estímulo para revisar memorias, para despertar imágenes dormidas o para hablar del transporte como un componente más de la emoción urbana. El transporte está metido en nuestras vidas como el paseo, el recorrido o cualquier otra actividad de la existencia; también está metido en la historia de la ciudad y de su gente: la Bogotá del tranvía, la de los buses, la del transporte que acompañó los crecimientos urbanos.