Resumen | En -El innombrable-, un narrador cuya identidad es casi imposible de desentrañar, filosofa sobre su oscura vida y se va sumiendo, a medida que avanza la historia, en la más terrible desesperación, en un estilo de monólogo interior muy similar al Ulises de James Joyce. “Quienes llegaron a conocerle bien cuentan que, si en algún momento sentía que se ausentaban las palabras, Beckett quedaba literalmente despojado, y desaparecía. Hay una multitud de momentos en su obra en que habla de las palabras y las examina. En esta obra, por ejemplo, las llama ‘gotas de silencio a través del silencio’, y es una manera de decir que para él lo son todo”. Enrique Vila-Matas |