Publicado póstumamente por Albert Camus en 1949, Echar raíces es el escrito más importante de Simone Weil en su última etapa de Londres. Esta especie de memoria, destinada a la comisión de estudio de los problemas de posguerra creada en el seno de la Francia Combatiente, pretendía servir de inspiración para la reconstrucción moral y política del país. Basada en las nociones de obligación y arraigo, la reflexión de Simone Weil busca refundar la colectividad humana desde el lugar central que en ella deben ocupar las necesidades del alma.
De Echar raíces escribió T. S. Eliot: «Este libro pertenece a la categoría de los prolegómenos a la política que los políticos casi nunca leen y que, de hacerlo, la mayoría de ellos probablemente no entenderían o no sabrían cómo aplicar.
Echar raíces quizá sea la necesidad más importante e ignorada del alma humana. Es una de las más difíciles de definir. Un ser humano tiene una raíz en virtud de su participación real, activa y natural en la existencia de una colectividad que conserva vivos ciertos tesoros del pasado y ciertos presentimientos de futuro.
El ser humano tiene necesidad de echar múltiples raíces, de recibir la totalidad de su vida moral, intelectual y espiritual de los medios de que forma parte naturalmente.
Nacida en París en 1909, en el seno de una familia agnóstica de procedencia judía, asiste al liceo Henri IV donde tiene como profesor de filosofía a Alain. Tras pasar por la Escuela Normal Superior, enseñará filosofía en liceos femeninos de...