La discrecionalidad administrativa es “el caballo de Troya del Estado de Derecho”. Libertad para decidir sin necesidad de aducir un criterio que soporte aquello que se resuelve. Esta obra ofrece una visión completamente diversa, un auténtico cambio de paradigma, en cuanto a la manera de concebir la discrecionalidad administrativa. Una útil herramienta para que la Administración disponga de la flexibilidad necesaria y suficiente a fin de adoptar decisiones, con base en criterios objetivos y razonables, y un poderoso instrumento de control, para el juez, respecto del contenido de determinaciones administrativas a las cuales, otrora, jamas habría extendido su actividad fiscalizadora.