El revisionismo originario trataba de afrontar la ya entonces considerada “crisis del marxismo”, e intentó hacerlo desde el interior del marxismo. Bernstein defendía una vía democrática hacia el socialismo, revalorizando el papel de la lucha política en la dirección de ese proceso eminentemente político. Transcurrido el tiempo, el debate entre reforma y revolución en el pensamiento socialista no ha dejado de plantearse, a través de distintas formas condicionadas por la coyuntura histórica.