Este libro aborda un escenario en el que el pasado juega un papel relevante. También es una evidencia de la consolidación de una disciplina, la Ciencia Política en Colombia. El autor lleva a cabo esa laboriosa tarea y plantea un fructífero diálogo entre la disciplina que lentamente va floreciendo en Colombia con las tradiciones más asentadas de Europa y Estados Unidos. Su perspectiva ecléctica en la metodología de la historia de la ciencia le lleva a ahondar minuciosamente en los cimientos que, con timidez, se van asentando a partir de 1968 en la maraña que construye el marxismo y una posición ciertamente reactiva al empirismo y a la cuantificación de lo político.