No todas las personas tienen los mismos recursos para informarse sobre el cáncer ni las mismas oportunidades para prevenirlo, tratarlo o paliar el sufrimiento que provoca. Puede que nunca ganemos la guerra contra el cáncer, pero si queremos salir de ella con la mayor dignidad posible, deberemos apoyar a las asociaciones, exigir políticas sanitarias y educativas equitativas y, sobre todo, ayudar al ciudadano a entender cómo se percibe socialmente la enfermedad, qué costes sociales tiene, qué tipo de huellas deja en la identidad del paciente y qué estrategias usa este para manejar su rol de enfermo crónico.
Fernando Gil Villa es profesor de Sociología en la Universidad de Salamanca desde 1991. En abril de 2009 le fue diagnosticada una leucemia mieloide crónica. Es voluntario de ASCOL, asociación dedicada a la lucha contra el cáncer de sangre....