El ascenso del Imperio bizantino desde Constantino a Carlomagno
Cuando en el año 476 Odoacro depuso a Rómulo Augústulo, a Roma todavía le quedaba un milenio de vida. Con su magnífica capital, Constantinopla, el Imperio romano de Oriente —o Bizancio— tendría una vibrante historia y sería una potencia cultural y política de primer orden.