«Llamé durante mucho tiempo "amor" a lugares que no lo eran, engañándome con la complacencia y el falso sentido de pertenencia; convencido de que el callo que había creado sería amarre suficiente para poder mantener el dolor a raya sin saber que, paradójicamente, en lo que tiene que ver con la emoción, lo mismo que te sujeta, te ata.»
Me llamo David Martínez Álvarez y me llaman «Rayden». Nací a las 16.23 de la tarde sin que el año me importase, de eso hace ya una treintena de veranos de viaje. Se me da fatal hablar de mí en tercera persona pero a veces mis silencios habl...