Madeline siempre ha sido muy unida a su familia, por lo que se queda atónita cuando su hermano mayor se compromete sin incluirlos (¡ni siquiera avisarles!). Mads nunca ha sido muy fan de su prometida, Katie, así que para que la familia siga siendo feliz, está decidida a estrechar lazos con Katie antes del gran día, lo que incluye aceptar a regañadientes ser dama de honor.