Lejos de tener un sentido unívoco, la terminología propia de las ciencias sociales se caracteriza por una pluralidad de significados, que varían de acuerdo a la constante mutación de los contornos disciplinarios. Estos deben ser entendidos, a su vez, a la luz de las transformaciones de la realidad histórica, y de las líneas de continuidad y ruptura entre la teoría clásica y contemporánea.